Un fresco amanecer llena el día. Con su suave luz matinal.
Un aroma delicado surca el cielo; y así abriendo sus alas se desplaza libremente por el viento.
El día comienza con ardua labor y cada uno se va a su lugar.
Rayos fuertes y majestuosos se estiran desde el cielo.
Esque el sol ha ya despertado.
Las nubes blancas extendidas en el firmamento alegran el cielo dandole color.
Mientras una avecilla surca el cielo, otra tranquila se va a beber.
¡Que esquisita es la vida! ¡Que única y sin igual!
Cada noche y cada día en el viento va mezclada la felicidad.
No se ve la misericordia ni se oye. Pero ahí está. Sintiendose, moviendose por el viento.
La noche ha caido, y su oscura sombra sobre nosotros reposa.
Los grillos cantan.
La luna es grande y blanca.
Aún el sol hace sentir su presencia durante la noche.; su luz blanca hace nacer las sombras.
Cierro mis ojos; Respiro profundo.
Y el mismo ambiente cobra sentido y valor.
Tan solo pienso en mi vida.
El aliento que exhalo por mi nariz, lo siento subir y hacerse uno con la atmosfera.
Me siento bien. Me siento fuerte.
El mismo mundo es mío.
¡Lo puedo conquistar!
Y en la fracción de mi pensamiento
¡Mi cuerpo tiembla!
Y derrepente despierto. Soy débil y vulnerable.
Soy una criatura dentro de un mundo a la merced de la vida y lo que ella traiga.
¡Dos sentimientos distintos!
¡En el mismo espacio del pensamiento!
En un pestañar me elevo y en el siguiente caigo al suelo.
Sonrio al pensarlo.
¡Que cierto!
Es las dos cosas a la vez.
Me alegra que la vida tenga sentido.
Tenga humor y conlleve al analisis. Todo tiene un porqué.
Al mismo tiempo; La tristeza y la alegría.
Eso es la vida.
Una fuente constante de saber, de conocer, de conocerse.
De aprender, de caer y levantarse.
De reconocer vivir.
Es una linea invisible, un patrón constante.
Es la tela en la que nadie conoce su por venir.
Y yace suspendido. Esperando.
¡Oh que yo pueda sonreir a cada fresco amanecer, de cada nuevo día!
-Silueta felina