
Su corazón esta atento a tu flaqueza y debajo de despeñaderos peligrosos tiende áloes y fragancias para sanar las heridas.

No seas necio creyendo en la facilidad de la vida, y que llegar a la cumbre no dolerá. El trabajo es el bien mas preciado del hombre y el sudor de la frente el Señor recompensará.

La herencia del servicio es el deleite. Y la promesa del sacrificio personal es la satisfacción eterna.
Has deseado alcanzar riquezas? Has deseado lo que este mundo ofrece?

Dios nos prueba para purificar el corazón, Dios nos lleva por senderos angostos para instruirnos en la obediencia y en la fé.
El dolor hace brotar la realidad de nuestro corazón, es la llave para conocernos y rendirnos al Señor en humildad. Dios nos hace recorrer terrenos de obstaculos para ejercitarnos, hacernos fuertes y prepararnos para las batallas que se celebran en el corazón, aquellas batallas que son mas feroces que los enfrentamientos humanos, aquellas batallas devastadoras del espíritu.
Urge una renovación de mente.
Urge la unción del Espiritu Santo revistiendonos con poder y gracia para ser diligentes,
para ofrecernos en sacrificio agradable al Señor, derramando como libación nuestro ser en servicio a Dios y otros y despidiendo el fragante aroma de la mirra que al quebrantarse expirá un aroma de vida y sana el dolor de las heridas.
¿Quieres tu, acompañarme voluntariamente en este angosto sendero? Dolerá eso es seguro, pero sé que Dios no me ha prometido excentarme del sacrificio, sino que Él hará milagros en mi carácter y mi vida permitiendome experimentar el gozo y la abundancia de una vida plena y satisfecha!
