Sin palabras ni preguntas me haces examinar mi corazón y con tu triste mirada me cuestionas si ya en amor y sacrificio personal he cultivado mi presente. Si con mi vida traeré alegría y reposo a los que me rodean.
Tan solo con tus ojos abuela, causas un revuelco en mi interior al verte tendida sobre la cama con tu ojos abandonados; los que antes fusilaban con solo mirar.
Al ver tus manos débiles y cansadas cuando con ellas trabajaste cavando los cimientos de tu hogar.
Al ver la apatía sellando tus labios en silencio; cuando de ellos brotaba tu fuerza como salvaje tormenta.
No sé si hubo ternura alguna vez brotando de tus manos que acariciara la cabeza de algún desdichado. Pero las mías ahora acarician la tuya.
No sé si con tu voz pronunciaste algún "Te Quiero" pero de la mía te lo susurro al oído mientras tus ojos me miran fijamente y yo con mi sonrisa te lo vuelvo a confirmar.
No se si tu corazón algún día sufrió al verme partir, pero el mío sufre mientras te veo partir emocionalmente de aquí.
No lo sé abuela, no lo sé. Porque jamás entre tus brazos me acogiste.
Porque jamás me dijiste lo que esperabas de mi.
No lo sé abuela, no lo sé. Porque entre nosotras dos jamás surgió una amistad.
No lo sé abuela, no lo sé.
Y desde ese entonces vivo entretejiendo ávidamente la continuidad de ella, como si tuviera miedo a que se evapórese de un instante a otro.
Mas ahora ya lo sé abuela. ¡Ahora lo sé!
-Silueta Felina









