martes, 4 de agosto de 2015



Cuando los ojos se nublan, no de lágrimas, sino de desconcierto.
Cuando el alma me duele, no de miedo, sino de frío.

O cuando en un mundo sobre-poblado, me siento sola.
Cuando por las mañanas me levanto y el ánimo no amanece conmigo y la fuerza me visita con escases de horario.

Esa angustia con mi nombre, que ha ignorado las fronteras señaladas, que me hace temblar aún en mi autosuficiencia.

En estos momentos recuerdo que soy mortal, y que soy un ser que no se sacia de migajas.
Entonces recuerdo que tengo un vacío con forma de Dios, y que había querido llenar con piezas multifacéticas y multiconceptuales, sin tener en cuenta la lógica y verdad de mi concepción.

Es como agua refrescante, regresar.
Como volver a respirar, sin respirador.
Cristo es la roca segura y suficiente, que me sostiene y despeja las mil dudas que me construyen.

Cristo es la forma de vacío que hay en mi alma, y me llama por mi nombre.


-Mariana Alemán

jueves, 23 de julio de 2015

He cambiado de página y de humor.
La vida me lleva por senderos sinuosos, que me hacen no perder la condición. 
Es excitante lo que se presenta y la adrenalina de luchar por salir vivo.
Y en cada batalla me encuentro en medio de la nada, haciendo uso de la creatividad para forjar estrategias y dar solo los golpes necesarios para no dejar con vida lo que mas adelante pueda regresar con redobles de ánimo y me cause una pena más profunda.

Ésta lucha por vivir me hiela la sangre, cual veneno mordaz me aprisiona en mis adentros.


No me queda compasión.


Exilio de fulgor en eterna prohibición.


Tengo ganas de luchar,  de ver frente a frente a mi rival. Ya no queda confusión, mi alma ha vuelto en mi.


Tengo ganas de luchar.


Que se enfilen los soldados y se forjen bien sus armas, que el espíritu despiadado hoy anda de caza.


Ha preparado sus victimas para banquete. 

No piensa dormir hoy en casa, ha salido vagabundo decidido a aumentar con creces su deseo por vivir. 
Tiemblen montes. Ruja el mar.

Hoy la paz viene al encuentro, ofrece regalos de compasión;
un tratado, un convenio entre los dos.

No creas que viene con tu nombre en la bandera, trae mi brazo tatuado con mi apodo y mi corazón en la otra mano pronunciando con denuedo mi nombre y reafirmando quien soy.
Esto se trata de mi.

-Mariana Alemán

lunes, 27 de enero de 2014

I MISS GROWING OLDER WITH YOU.




Tú, eterna alma gemela, joven y alegre. Embellecías mis días con tu sonrisa contagiosa y sincera. Me hacías olvidar las penas y entre tus brazos recibía el calor  que a un recién nacido sosiega.
Tan solo contigo supe que era amar sin reservas. Conocí el dolor del amor y la traición. Siempre en tu compañía encontré un amor muy tierno.

Te confieso que ese día te odie. Te confieso que el día que sentí tu lejanía mi mundo se derrumbó, me sentí perdida cual niño abandonado. Fue la médula de mi sangre la que heriste y no ha vuelto a regenerarse en mis entrañas la confianza. Te confieso que no supe enfrentarlo y cerré mi corazón a tu voz para que no volviera a herirme el recuerdo. Me cerré en tal manera que me volví fría e insensible. Tú que eras parte de mi historia, tú que formabas el núcleo de mis consejeros, te alejaste. Ahora sufro el síndrome del enfermo que te ve por todas partes y todas las mujeres llevan tu sello.
Decir que me abandonaste suena infantil, ¿pero qué puedo hacer si el resentimiento de traición me embriaga? Es como el mar agitado embravecido por la luna llena. Es como león que ruge espantando a su presa que sale despavorida sin pensar que corre justo hacia las garras de las leonas guerreras.
Tú, amada y atesorada mujer de mi vida. De verdad te digo que tu amistad me hizo ver brillar la luz  en mi mediodía bombardeado. Tus oídos siempre abiertos escucharon mi corazón y en tu casa viví lejos de mi temor.
Dime como vivir ahora una vida paralela a la tuya, Te juro que mi alma se estremece aun de dolor y los gemidos salen de mi vientre a tu recuerdo. Que las lagrimas son el riego que apaciguan el ardor de mi corazón y que el dolor aun me ciega. Lloro por ti y lloro por mí.
Porque yo no he dejado de amarte y desear volver a abrazarte. Oh amada y adorada mujer. Te juro que cada que pienso en ti vuelvo a llorar con la misma frescura de cada herida, como si volvieras a morir otra vez entre mis brazos. Te digo que la muerte es mejor que tu distancia porque al menos hubieras muerto siendo mi madre, siendo mi amiga. 

 ¿Qué no entiendes que yo también morí cuando te fuiste? No te reprocho tu desilusión ni el desencanto de la vida. Te amo como eres. No mal interpretes mi dolor.  Oro a Dios que nuestro último aliento lo pasemos juntas en comunión y alabando a nuestro Redentor. Encuentra la paz. Encuentra tu plenitud en Jesús y no olvides los banquetes a los que asististe en Su presencia, tú me enseñaste a ser una mujer de fe y de oración, me advertiste de no recorrer los senderos del pecado y me dijiste que tú fuiste mi ejemplo de lo que sucede cuando se está lejos de Dios.
Te odio  por el dolor que me causas por las hirientes lágrimas que desgarran mi pecho. Te odio  por enseñarme tú a amar a pesar del horror que en el corazón se concibe. Te odio  por haberme amado y ser tan amable y después partir.

Te odio con la pasión del amor y la ternura del perdón. Te odio con la candente flama de la fe y la esperanza. Te odio con la certeza de nuestra reconciliación.

-Mariana Alemán

viernes, 24 de enero de 2014

Cuando la vida llegue a su punto culminante.





Sin tus nubes blancas, vería el universo
Sin tus estrellas fulgurantes, vería el espacio
Sin las sombras de tu tristeza vería tu alegría
Sin los parches de la vida, vería tu belleza
Sin mi oscuro pecado, vería tu rostro.
Sin lo que menos tus ojos puedan ver este en mi, entonces sabré que estoy en tu regazo.

Cuando la vida llegué a su punto culminante

Cuando mi vida se sienta realizada,
Cuando la paz inunde mi llanto,
Cuando los aromas frescos respire,
Cuando el corazón no se canse más,
Cuando mi ojos sin más dolor se abran,
Cuando mis pasos no se escuchen en el vacío,
Cuando mis llantos dejen sus razones,
Cuando mis manos reposen, sus labores,
Cuando no tenga más razones para temer,
Cuando por fin las lágrimas no existan,
Cuando por fin los colores me envuelvan,
Cuando por fin el éxtasis me alcance,
Y no se puedan contener mis aspiraciones,
Mi razón volverá en mí,
Mi verdad saldrá a la luz,
Y mi vida no tendrá reproche alguno,
Seré feliz de que hayas llenado tu mis días,
Y que por tu gracia sola,

 sea la razón de estar en tu regazo.

¡Cuando la vida llegue a su punto culminante!


-Mariana Alemán







Fragmento recopilado en base a la observación de algunas personas que detrás de su sonrisa he percibido la tristeza que embarga un corazón silenciado.



Da un grito sordo de ayuda y entre sonrisas y miradas clama con angustia.
En lo profundo de su abismo hierve el deseo de ser encontrado. Como gime la víctima al saberse acorralada.
 Son las sombras de sus miedos los verdugos del tiempo y por las noches en el silencio se encuentra a solas con ellos.
 De temor se sobrecoge y el mismo tiempo el deleite se asoma seduciendo al conocimiento. 
Se vuelve un ciclo vicioso del que el anuncio de salida ha sido removido y la ruta de escape es poco atrayente.
 Mas mientras el cuerpo se regocija el espíritu languidece en su lecho de muerte.
 Rodeado por cuerdas de culpa y dolor que ciñen cada día más hasta cortar la irrigación sanguínea. 
De esos ojos brotan lo gritos y entre su brillo de ven las muecas de angustia, pero nadie ve, nadie oye el clamor sordo de aquellos que en silencio sufren sus derrotas internas.

-Mariana Alemán




viernes, 27 de diciembre de 2013

Me voy mudando de piel.




Que efímeras circunstancias evocan contrariedad de mundos en mi cabeza; sin dejar rastro alguno de verdad.
He hallado la ilusión muriendo, he encontrado la euforia languideciendo, de año en año se desvanece el encanto y va aflorando una nueva visión, anhelando ser llamada por su nombre, demandando ser asida con el entusiasmo de un recién convertido. Es una nueva era naciendo en el interior de mi intelecto, desarrollándose en el núcleo de mi decisión, concebida por un alma en duelo....entre la pasión por la verdad y la necesidad única de ella. Me voy mudando de piel.

Mis ojos se van aclarando y con ellos el entendimiento del ser. No soy otro punto en el espacio ni pretendo ser el sol en el ocaso, tan solo pido la verdad. Poco a poco me voy mudando de piel.

Se trata de regresar al origen. De deshacernos de las esferas que adornan nuestro pino en Nochebuena, colgando la vanidad en relucientes estrellas, deslumbrando con su encanto cada regalo envuelto en apariencias. Mudemos de piel; seamos revestidos de la verdad aflorando cada esquina de nuestro hogar, deslumbrando como lucesitas de una ciudad resurgida del antro y la ignorancia. Sumergida bajo el agua de su propio ego. Prediquemos a Jesús tan nítido y tan candente. Prediquemos la encarnación de la Vida entre los hombres para obsequiar Su Vida.
Hagamos a un lado nuestras ideas y conceptos de la vida y enfoquemos la mirada y el blanco en lo que es eterno. Una comunión pura con Dios atravez de Jesucristo. Dejémos las divagaciones de concepto y evoquémonos a conocer la Santidad de un Dios justo. Mudemos de piel, de mente y corazón y que emerga Señor tu visión en nosotros.

¿Cómo quedarse callado cuando un torrente de ideas, conceptos y creencias van inundando nuestro circulo religioso? ¿Cómo quedarse parado cuando ves que la marea va subiendo llena de coraje y llena de humanidad? No es cualquier cosa el que el hombre este buscando su propio saber y le llame evangelio, No es cualquier cosa que los jóvenes se levanten con decisión de predicar su evangelio regenerado y actual. Hay un motor importante en su energía, hay un fulgor en sus palabras que incluso los llena de piedad, de una justa piedad y un amor al prójimo enmascarado. Yo no veo santidad, mi espíritu no persive al mismo Jesús. No se trata de visión, ni cultura ni contexto. Jesús es el mismo Hoy Ayer y por los siglos.
Los mozos reformadores del siglo XXI se han tomado a la tarea de citar a los teólogos más renombrados de su tiempo, los más revolucionarios y lo más Cristo-céntrico, se han auto- nombrado los limpiadores y segadores de este siglo. Han levantado la antorcha encendida por el fuego de la justicia moral opacando su propio deseo de lujúria y satisfaciéndose del mofarse de los intolerantes y conservadores. Es una turba desenfrenada agitada por su necio proceder y palabrería "bien fundamentada" y "teologicamente argumentada" pero se mofan del Cristo que llama a una vida santa y perfecta. Se mofan de los parámetros establecidos y proclaman su propia vertiente de voceríos. Voceríos que se oyen desde los antros del mundo entremezclad
os con alaridos de cánticos evangélicos que llevan el nombre de Jesús, desde donde combinan sus velas iluminando su bajeza de pensamiento al que ellos llaman intelectual y sano en la fe, libres de prejuicios y amadores de deleites. Se trata de regresar a las sendas antiguas y volver el pie firme por el Camino. Mudemos de piel.




jueves, 1 de agosto de 2013

Tiempo en el Tiempo



Los jóvenes sentimos que se nos acaba la vida...mañana.

Creemos que la vida dura mientras sea el presente.
Devoramos los sueños como si no existiera el futuro.



Pero la realidad es que tenemos miedo a envejecer. No queremos pensar en los obstáculos que nos traiga la vida. 
Ni en la debilidad que a los ancianos visita.

Pensamos que el ahora es la etapa del todo. Que las ocasiones no vuelven. Que la fuerza y soltería son las aliadas del éxito.

Pero...¿Qué si te digo que el tiempo tiene su propio reloj?
Que marca los segundos a su antojo y los minutos cuando se acuerda.

Que mientras tu sientes que se te va la vida, el tiempo dice:
La espera es el mas grande maestro.

Y con las cosechas de la espera llegarás a ser el joven virtuoso en cuerpo de adulto.

No te afanes por acaparar tus anhelos, ni gastes toda tu fuerza por perseguir tus locuras.....recuerda que el cuerpo envejece mientras el alma renace... y renace.

Y es la mente jovial la que piensa en grande.
Y es el espíritu alegre el que alcanza proezas.

Se paciente joven tenaz y vive la historia capitulo por capitulo hasta el final.
No dejes pasar hojas en blanco, ni te saltes los párrafos tediosos.
Sigue paso a paso, que lo que tengas que vivir; vivirás.

23/03/2013